LA VIDA NO TIENE QUE SER PERFECTA PARA SER MARAVILLOSA.
¿Cuántas veces nos hemos preguntado si solo estamos aquí para sufrir?. Yo diría que a diario. Nos empeñamos en complicar nuestra existencia, de ver el lado negativo…
¡Basta ya! Es hora de rectificar y hacer ver que la vida son dos días, hay que disfrutarla y ver que no todo es tan nefasto como parece.
¿Cuántos niños hay en el tercer mundo sin bocado que llevarse a la boca y los ves con esa sonrisa en su carita?
Si no hay trabajo, nos quejamos, si es mucho, también, ya va siendo hora de dar gracias por todo aquello que poseemos y si algo nos falta ya nos llegará, y si no es así, será porque no es el momento adecuado.
No debemos agobiarnos buscando la perfección, simplemente pensar en lo afortunados que somos por tener esta vida que nos ha tocado vivir.
¿Qué mejor regalo nos han podido ofrecer nuestros padres que darnos la vida? Eso debe ser suficiente para comprender que es maravillosa y nos aferramos a los malos momentos, que ya llegan solos, busquemos los felices, inolvidables junto a nuestra gente que son los que nunca nos fallarán.
Hay circunstancias en la vida que nublan nuestros días, mira a la luna, escucha una dulce melodía y ¡vive que son dos días!.
Hagamos de estos días de Cuaresma la reflexión que nos lleve a defender la vida por encima de todo.
Pilar María Hervás Martínez
miércoles, 7 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)